Sobre esas cosas que nunca salen, o quizás de las que creemos no hacen bien que salgan ... en definitiva... siempre terminamos guardandolas en el fondo de un cajón.
Tengo un clóset lleno de cosas que no han salido, de esas que por momentos dan ganas de hacerlas salir de una forma totalmente explosiva para no ocultarlas más, para hacerlas aceptables .
Yyy... al final, no alcanzan a cruzar la puerta que ya están adento otra vez .
Lo creo parte de la vida, del transcurso de la misma, de lo que llamamos "corazón", de lo que guarda y de lo que no, de lo que preferimos tener siempre con nosotros, de esas palabras truncadas que a veces duelen, de los impulsos para escribirlas...
Lo importante es el ejercicio, que ya puse en práctica! para que cada vez sean menos los pensamientos cautivos en mis cuerdas y más los impulsos concretados :)
Pensando en la "rareza" de la vida me senté para empezar a descargar esa extraña sensación que cruza por mi cabeza y a veces hasta se toma el atrevimiento de invadirme por completo...
Alguna vez escuche hablar sobre las pruebas de la vida, del destino, obstáculos, como quieran llamarle, y comprobé que no son sólo metáforas, ni temas de conversación. En mi, fueron una realidad y lo siguen siendo a medida que el tiempo transcurre. Es bueno saber que existen, que están presentes en todos los destinos, en todos los caminos, que es una posibilidad más, una puerta que se abre, una nueva opción...
Estoy casi segura de que el haber leido la palabra "prueba" les genera un pequeño malestar de incomodidad, o molestia por el simple hecho de relacionarla con lo difícil, lo doloroso, triste, incómodo y quizás al momento de transitarla, se nos dificulten un poco las cosas, quizás sintamos dolor, incomodidades, malestares y otra infinidad de sentimientos. Pero la verdad es que una vez superadas, sabes que fue una ayuda para crecer, para confiar en uno mismo, para superarnos.
Debo confesar que muchas de las pruebas de mi vida, me abatieron, me generaron sentimientos de rencor y hasta odio, me dejaron sin ganas, pero lo bueno de todo eso está en mis fuerzas para seguir y en creer que como esas, puedo tener muchas mas, y son sólo eso ... sillas en el camino que me invitan a parar y es ahí donde uno DECIDE. ¿Nos tentamos y paramos? o a pesar del cansancio y las dificultades, ¿seguimos?
Me senté pensando en ser más explícita y quizás contar un poco más a fondo sobre estas pruebas, pero lamentablemente no salió. Quizás por miedo. Asi es que no tengan en cuenta el título ;)
[espero sepan leer entre líneas, me sería de gran ayuda]



