Sobre esas cosas que nunca salen, o quizás de las que creemos no hacen bien que salgan ... en definitiva... siempre terminamos guardandolas en el fondo de un cajón.
Tengo un clóset lleno de cosas que no han salido, de esas que por momentos dan ganas de hacerlas salir de una forma totalmente explosiva para no ocultarlas más, para hacerlas aceptables .
Yyy... al final, no alcanzan a cruzar la puerta que ya están adento otra vez .
Lo creo parte de la vida, del transcurso de la misma, de lo que llamamos "corazón", de lo que guarda y de lo que no, de lo que preferimos tener siempre con nosotros, de esas palabras truncadas que a veces duelen, de los impulsos para escribirlas...
Lo importante es el ejercicio, que ya puse en práctica! para que cada vez sean menos los pensamientos cautivos en mis cuerdas y más los impulsos concretados :)

